Son muchos los matices que se han de tener en cuenta cuando hablamos de prado para que nuestro caballo paste. Pero lo más importante es saber hacer uso de él. Pueden ser una buena herramienta para alimentar a nuestros caballos. En estas líneas intentaremos describir las pautas para aprender a usarlos.

En primer lugar. Es muy importante saber si nuestro prado cumple las condiciones que necesita nuestro caballo. Debemos hacernos esta pregunta antes de que el caballo pise el prado. Sin olvidarnos de la época del año idónea para que el caballo lo disfrute.

Un buen prado, características.

Es muy importante, para valorar si se tiene un buen prado, tener claro qué tipo de utilidad le daremos. No será lo mismo un prado para ponis, que para caballos de deporte y que para caballos de razas puras. Los ponis tienen más sensibilidad a padecer problemas por la ingesta de hierba con un alto contenido en azúcares.

Los caballos de deporte son los más adaptables a esta situación de pastoreo. Y los caballos de razas puras tienden a engordar con más facilidad sometidos a este tipo de manejo si a hierba presenta una composición muy rica en nutrientes.

Por lo tanto, partiendo del tipo de caballo que tenemos, ya sabemos que precauciones debemos tener para hacer de nuestro prado una buena herramienta de manejo.

Las características comunes de un buen prado son las siguientes:

  • La carga ganadera que aguanta, dependiendo de su superficie y su riqueza en pastos. La estimación recomendada por los especialistas es de 2 caballos hectárea a 8 caballos hectárea.
  • El tamaño mínimo ideal de la hierba para que nuestros caballos puedan pastar, que reduce el riesgo de la concentración de azúcares, ha de ser de 10cm.
  • Es necesario que las plantas presenten un abundante entramado radicular. Esto reduce la concentración de azúcares de la parte aérea de la planta. Además de servir mecánicamente para la prevención de la erosión y para el mejor uso del agua que recibe el prado.
  • La explotación del prado debe comenzar después de la floración. El periodo de pastoreo se encuentra entre primavera y otoño.
  • Se ha de conceder descanso al prado, además de mantenerlos limpios de los excrementos de los propios caballos que allí pastan. Si es suficientemente grande, la recomendación generalizada es la de hacer separaciones de manera que se pueda proceder a realizar la rotación de los pastos. Los síntomas de que el descanso es necesario son simples de reconocer: que la longitud de la hierba es <ó= que 8cm y que los caballos comen la hierba de las zonas en las que estercolan.

A continuación se hace imprescindible conocer cómo se ha de utilizar bien esta herramienta para alimentar correctamente a nuestros caballos.

El cabalo pastando en el prado.Pastando en el prado.

En este punto hay que profundizar un poco más. Es indispensable adaptar el manejo al tipo de producción y estado fisiológico de nuestro caballos. Diferenciaremos, los caballos que están “jubilados”, de los que están en pleno rendimiento deportivo, de las yeguas gestando o en lactación.

Describiremos pautas genéricas de alimentación de los caballos antes de entrar en los detalles de cada uno de las diferencias descritas en el párrafo anterior. Todas ellas determinadas por especialistas. En las condiciones óptimas de producción del prado, que permitan alimentar un caballos las 24 horas del día:

  • La ingesta total diaria de un caballo se encuentra entre el 1,8% y el 2,5% de su peso vivo.
  • El porcentaje de humedad que presenta el forraje del prado es de un 80%. Dato importante para poder complementar el pastoreo con la aportación de piensos, en caso de ser necesario.
  • La velocidad de ingesta de forraje de un caballo es de 1kg en 40 minutos.
  • Es posible sustituir medio kilo de heno de buena calidad por cada hora de pastoreo.
  • Importante conocer la palabra, fructanos. Son azucares presentes en las plantas con una elevada composición energética. Un exceso en la alimentación del caballo puede generar casos de infosuras.

Los casos específicosLas yeguas en lactación, viven la mayor parte del tiempo en el prado.

Para el caso concreto de las yeguas de vientre o de cría:

  • Producen 20L de leche diarios durante la lactancia.
  • Se hace necesario complementar la ingesta del pasto con 0,2kg a 0,5kg  de heno por cada 100kg de peso vivo.

Para el caso de los potros destetados es necesario complementar las ingesta del pasto con 1,2kg a 1,5kg de heno por cada 100kg de peso vivo. Además de prestar especial atención a complementar con correctores minerovitamínicos completen las necesidades en calcio, cobre, zinc y manganeso.

Con estos conocimientos básicos podemos hacer un uso responsable y adecuado de los recursos de nuestros prados. Si estos van a formar parte de la alimentación cotidiana de nuestros caballos.

Hay que tener en cuenta que los caballos que han padecido de infosura, que son propensos al cólico y que padecen de miopatía del almacenamiento de polisacáridos corren riesgos con este tipo de manejo.

 

Se hace necesario prestar un especial cuidado y manejar la alimentación de estos casos conjuntamente con el veterinario. Y de forma individualizada.

 

Para más información ponéos en contacto con nuestros especialistas a traves de nuestra web. Intentarán resolver todo tipo de dudas relacionadas con este y otros temas del manejo y la alimentación de vuestros amigos equinos.

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