¿Qué es el forraje?

El forraje para caballos se refiere principalmente a pasto verde, pasto seco y cereales. Abarca a toda planta, ya sea gramínea o leguminosa cultivada, cosechada y transformada con el objetivo de alimentar animales.

Puede darse fresco, como hierba o conservarse como el heno y el ensilaje. El forraje crudo contiene tallos, hojas, flores y posiblemente raíces de plantas. Los forrajes frescos tienen un alto contenido de agua y, por lo tanto, un bajo contenido de materia seca.

El contenido de fibra cruda de los forrajes suele ser alto y tienen un bajo contenido de energía. Debido al alto contenido de fibra cruda, los caballos tienen que masticar forraje intensivamente, de modo que hay una secreción regular de saliva que promueve la digestión. Además, la masticación de forraje durará mucho tiempo, por lo que los caballos encontrarán distracción, lo que puede evitar la aparición de ciertos comportamientos obsesivo-compulsivos.

Tipos de forraje para caballos y sus fuentes

 Los tipos de forraje para caballos más utilizados son:

●           Heno: es la hierba seca de los prados y tienen una gran variedad de plantas que aportan mayor valor nutritivo. Es importante que sea de buena calidad, con olor dulce y coloración marrón verdosa, evitando la presencia de polvo y hongos.

●           Ensilado: es la hierba compactada y fermentada, tiene olor ácido y es húmeda.

●           Alfalfa: sus hojas son más grandes que otras hierbas, se suministra igual que el heno o cortada y seca. Como es más rica en nutrientes, se debe ofrecer a menor dosis.

¿Cómo comprobar la calidad del forraje?

●           Color: la calidad será mejor cuanto más se parezca al color original antes de cosecharlo. Por esta razón, los colores verdes son de mejor calidad. Cuanto más pajizo es el color, más tarde ha sido cosechado y más contenido de lignina tiene.

●           Olor: variaciones del olor del heno sano significan pérdidas de calidad, sobre todo por enmohecimiento. Es normal que el olor vaya cambiando a medida que pasa el tiempo y el heno se vuelva más viejo.

●           Proporción de hojas y tallos: una siega tardía o un exceso de secado van a ocasionar que en el procesado (volteos para secado o en el mismo empacado) se pierdan hojas, que son las partes más interesantes por su digestibilidad alta.

●           Contenido no deseado: como malas hierbas, hierbas tóxicas, tierra, polvo, mohos, etc.

●           Analíticas en laboratorio: si bien una evaluación física nos puede orientar en la calidad del forraje, en algunos casos puede ser necesario evaluar los valores nutritivos y conocer el estado sanitario.

La importancia del forraje en la alimentación del caballo

●           Funcionamiento adecuado del intestino:

La flora intestinal realiza gran parte de la digestión de los forrajes que recibe el caballo, mediante fermentación. Si el caballo es alimentado con una buena proporción de forraje frente a la cantidad de cereales, el tránsito intestinal, la cantidad de flora intestinal y la fermentación serán correctos. Pero, si hay un desequilibrio en esta proporción, se producirá una disbiosis intestinal y aparecerán problemas como diarreas, cólicos o laminitis.

●           Equilibrio mental al caballo:

La masticación de un bolo alimenticio correcta mantiene al caballo entretenido y evita la presencia de vicios que pueden producir otros daños en el animal.

●           Aporte de nutrientes:

Aporta calorías, proteínas, almidones, grasas, vitaminas y minerales que, en combinación con el pienso, se le pueda suministrar una dieta equilibrada al caballo.

En AMBiotec damos mucha importancia a la nutrición equina, una de nuestras divisiones, AMBiotec Equus, desarrolla productos que previenen problemas digestivos manteniendo activo el sistema inmunológico del caballo y maximizando la asimilación de nutrientes. Puedes ver un resumen en este video.

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